Por San Miguel se cata la miel.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Para el solano, agua en mano.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
A golpe dado no hay quite.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Lancha La no pasa en balde.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
El aburrimiento es el mejor enfermero
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
La misa, dígala el cura.
Irse con la música a otra parte.
Caro compró el que rogó.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
La fe mueve montañas.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
La rueda de la fortuna nunca es una.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
El que canea, no calvea.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.