Mejor una buena separación que una falsa amistad
Al asno rudo, aguijón agudo.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
La vida es así, y el día es hoy.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Esposa mojada, esposa afortunada
Van al mismo mazo.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
La casa esta donde el corazón.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Cada pez en su agua.
Nadie se meta donde no le llaman.
Callado mata conejo.
Al saber lo llaman suerte.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Pedir las perlas de la virgen.
El que no cae, resbala.
Chica centella gran fuego engendra.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.