Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Donde uno piensa, otro sueña.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Leerle a uno la cartilla.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Es la misma gata, no más que revolcada.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Amor de niña, agua en cestillla.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Hacer bailar el trompo en la uña.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
El que calla, otorga.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
La mala cama hace la noche larga.
Buen lector, mal escribano.
La edad de oro nunca es la presente.
La intención hace la acción
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Comer sin vino, comer canino.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
No hay mano que pueda para el tiempo
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
En verano, no hay cocinero malo.
Amores y dolores quitan el sueño.
El río se llena con arroyos pequeños.
Afanar y no medrar es para desesperar.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
Oficio ajeno, dinero cuesta.