Bofetón amagado, nunca bien dado.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Bien ora quien bien obra.
Innovar, casi siempre es empeorar.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
De sabios es variar de opinión.
Gato enratado no quiere pescado.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Las ideas están exentas de impuestos.
A más oro, menos reposo.
Cada uno canta como le pagan.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
La flor no se conserva roja cien días.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
El Rey reina, más no gobierna.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Estar como un gallo en paté.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Nadie envejece a la mesa.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Fingir ruido por venir a partido.
De buena semilla, buena cosecha.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.