Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Suegra, ni de caramelo.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
Chilla más que un camionao é pollos.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Nadie se muere dos veces.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Buscar los tres pies al gato.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Por unos pierden otros.
Hablar poquito, y mear clarito.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Ir a amarrar el zorro.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Más perdido que perro en misa.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Hacerte amigo del juez
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Un yerro, padre es de ciento.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Cree el fraile que todos son de su aire.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Reinos y dineros no quieren compañeros.