A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Días de mucho vísperas de ayuno.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Al potro y al niño, con cariño.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
El ave canta aunque la rama cruja.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Sal derramada, quimera armada.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Ramos mojados, ésos mejorados.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
A buen hambre, no hay pan duro.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
El buen vino sin ramo se vende.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Chico pueblo, grande infierno.
Al mal circo le crecen los enanos.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
El que las sabe, las tañe.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Por San Martín siembra el ruin.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Del necio, a veces, buen consejo.