Callar y callemos que todos de barro semos.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Agua vertida, mujer parida.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Remo corto, barca pequeña.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Cada dueño tiene su sueño.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Antes di que digan.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
Lo que no mata engorda.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
El sexo nos hace perder la cabeza
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Si la perra es bola, es mejor para el perro.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Cambiar de opinión es de sabios.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
El amor es ciego, pero ve a distancia
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.