El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
El Rey es poco para su porquero.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Borracho que come miel, pobre de él!
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Para San Antón, gallinita pon.
Dame pan y llámame perro.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Ítem de lista viñeteada
A quien has de acallar, has de halagar.
Un asno cargado de oro sube ligero una montaña.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
De buena harina, buena masa.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Apenas es gato y ya anda en el tejado.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
La verdad es de un solo color
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
De perdidos, al río.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
¡A darle que es mole de olla!
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Las migas son también pan.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
Los compañeros de cama se escogen de día
El cebo es el que engaña, no la caña.
Con el mismo cuero las correas.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.