Donde dije digo, digo Diego.
Un ojo al gato y otro al garabato.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
La tercera es la vencida"
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
A la cabeza, el comer endereza.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Mañana te lo dirá la vida.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Nunca llueve a gusto de todos.
Aire gallego, escoba del cielo.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
El que araña y muerde, poco puede.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Caminito comenzado, es medio andado.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Hacer algo de cayetano.
Más claro no canta un gallo.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Este, como los gatos siempre cae parado.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.