El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Quien lengua ha, a Roma va.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Al asno lerdo, arriero loco.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Escoba nueva, barre bien.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Es demasiado necio para ser loco.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Trabaja y no comerás paja.
Adonde no te llaman, no vayas.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Digo y redigo que la breva no es higo.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Salud y fuerza en el canuto.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Ande o no ande, la burra grande.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Quien se casa, casa quiere.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Al bueno por amor y al malo por temor.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías