Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
No se cazan liebres tocando almireces.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
Donde hay carne, hay hermosura.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
Agarrando aunque sea fallo.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Ojo por ojo, diente por diente.
Una sola vez no es costumbre.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
No arrojes margaritas a los puercos.
Quien roba una vez, roba diez.
El cebo oculta el anzuelo.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
Más vale prevenir que curar.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Más perdido que perro en misa.