Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Mujer refranes, muller puñetera.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Presto se va el cordero como el carnero.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Gato enratado no quiere pescado.
Un clavo saca a otro clavo.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Donde no llega la piel del león hay que añadir un poco de la de la zorra.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Madre pía, daña cría.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Otro gallo le cantara.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Amor y dolor son del mismo color.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Dos capitanes hunden la nave.
El buey solo bien se lame.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Porfía mata venado, que no venablo.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.