Antes de criticar, mírate la cola.
A caballo grande, grandes espuelas.
Al pan pan y al vino vino.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Palabras y plumas el viento las tumba.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Dime matagatos, que he matado un gato.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Perro que ladra no muerde.
Si uno no entra en la guarida del tigre, ¿cómo podrá apoderarse de sus cachorros?
A perro viejo no hay tus tus.
El enano ve gigantes por todas partes.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Comer sin vino, comer canino.
Cada gallina a su gallinero.
Oración de perro no va al cielo.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
El casado casa quiere.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.