¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Espuela de plata, también hiere y mata.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Mujer casada, casa quiere.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
La cara del santo hace el milagro.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Hacerse la boca agua.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Para conservar amistad, pared en medio.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
La muerte en la patria es agradable.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Donde hay leyes, hay trampas.
Para bien morir, bien vivir.
Es más viejo que la sarna.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Remendar y dar a putas.
A brutos da el juego.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Dios da frío según la ropa.