La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
La cara del santo hace el milagro.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
Tripa vacía, suena pronto.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Mujer casada, casa quiere.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Espuela de plata, también hiere y mata.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Donde hay leyes, hay trampas.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
Hacerse la boca agua.
Para bien morir, bien vivir.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
La muerte en la patria es agradable.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Para conservar amistad, pared en medio.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Es más viejo que la sarna.
Remendar y dar a putas.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Dios da frío según la ropa.
No ha visto muerto cargando basura.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Saber cuántas son cinco.