Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Tropezando se aprende a caminar.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
el fracaso es la madre del éxito.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Hambre larga, no repara en salsas.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
De día no veo y de noche me espulgo.
El tiempo todo lo cura
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
En casa de tu hermano eructa pollo aunque comas mierda.
Un juego de cartas se juega con dinero
El tiempo es como una flecha que vuela.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
A la gente alegre el cielo la ayuda
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.