A los tuyos, con razón o sin ella.
Las buenas labores honran a los labradores.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Quien más tiene, menos suelta.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
Habla directamente al corazón.
A todo coche, le llega su sábado.
La vida da muchas vueltas.
Es como llevar leña para el monte.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Primero mis dientes y después mis parientes.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Al saber lo llaman suerte.
El que bien vive, harto letrado es.
El tonto ni de Dios goza.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
En Abril sale la espiga del cascabil.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Del necio, a veces, buen consejo.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Viento del solano, agua en la mano.
Las letras con sangre entran.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Qué bien canta el tordo si está gordo.
También al verdugo ahorcan.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.