Gallo cantor, acaba en el asador.
Los pensamientos no tienen fronteras
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Bebes vino, no bebas el seso.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
A capa vieja no dan oreja.
No tientes al diablo que lo veras venir.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
No hay gallina gorda por poco dinero.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Buen corazón vence mala andanza.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
La hacienda, el dueño la atienda.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
A preguiça se deu bem.
A cada cajón, su aldabón.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Ave de pico, no hace al amo rico.
No escupas contra el viento.
Casa de mantener, castillo de defender.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
La belleza más divina, también defeca y orina.
Este navega con banderita de pendejo.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Si ofendes serás ofendido