Esposa mojada, esposa afortunada
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Els lladres grans enforquen als petits.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Daca el gallo, toma el gallo, quedan las plumas en la mano.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
De cualquier maya sale un ratón.
Atrás viene quien las endereza.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
El diente de la cabra menos come que daña.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Es de sabios, cambiar de opinión.
No falta de que reirse.
Meter aguja y sacar reja.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Los sordos no oyen, pero componen.
Hablar poquito, y mear clarito.
Donde no hay mata, no hay patata.
A gran calva, gran pedrada.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Toda flor quiere ser fruto.
Cenó carnero y amaneció muerto.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
El muerto se asusta del degollado.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Calma piojo que el peine llega.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.