No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Boca de verdades, cien enemistades.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Al roto, patadas y porotos.
Quien tenga tiempo que no espere
Es mucha la totuma para tan poca agua
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
Hablen cartas y callen barbas.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Quien escribe mucho desvaría
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Hay que amarrar el tamal.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
No hay que buscarle tres pies al gato.
Dicen que la educación se mama.
Ingratos hacen recatados.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Quien hijo cría, oro cría.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Vida sin amor, años sin verano
Pan y vino y carne quitan el hambre.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Agua en cesto se acaba presto.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
La arruga es viejera, la cana embustera.
El que quiera peces que se moje el culo.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Al que le pique, que se rasque.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.