La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Una gran ciudad es un gran desierto.
Según el sapo es la pedrada.
Voy a ir hacer un mandado.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
El aburrimiento es una desgracia
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Música y flores, galas de amores.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
La sal no es atacada por las hormigas.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Esto son habas contadas.
De perdidas al río.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Aguas de Abril, vengan mil.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Tres al saco y el saco en tierra.
Intimidades, solo en las mocedades.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
En Marzo saca la cabeza el lagarto, en Abril acaba de salir y en Mayo corre como un caballo.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias