El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Siempre que ha llovido ha escampado.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Mantente cerca del Gran Espíritu.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Bella por fuera, triste por dentro
De mozo rezongador nunca buena labor.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Hoy por ti, mañana por mí
Algo es el queso, pues se da por beso.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Acá como allá, y allá como acá.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Hombres de noche, muñecos de día.
El mirón mirar, pero sin chistar.
La vida del puerco, corta y gorda.
Después de la risa viene el llanto.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Dar patadas de burro.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Toda desgracia es una lección.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Como es el padre, así es el hijo.
Jueves lardero, carne en el puchero.
La felicidad no es cosa de risa
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
Ver y no tocar, se llama respetar.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Al roto, patadas y porotos.
Boca de verdades, cien enemistades.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido