Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Más perdido que Adán el día de la madre.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Canción de la transición.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
El dolor es antiguo
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
El miedo guarda la viña.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Perro flaco soñando con longaniza.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Quien más tiene, menos suelta.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
La mujer casta esta siempre acompañada.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Nunca llovió que no se despejara.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.