Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
A refajo verde, ribete encarnado.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Juego y bebida, casa perdida.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Dama tocada, dama jugada.
A tal puta, tal rufián.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
Estoy hasta las manos.
Donde dije digo, digo Diego.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Hasta los animales se fastidian.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Si las paredes hablaran.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
El mirón mirar, pero sin chistar.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
A las diez en la cama estés.
Llenar el tarro.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Contra gustos no hay nada escrito.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.