Más aburrido que mico recién cogido.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Adorar al santo por la peana.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
De perdidos, al río.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
No hay madre como la de uno mismo.
Quien más tiene, más quiere.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
La edad de oro nunca es la presente.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Burlas de manos, burlas de villanos.
Calva buena, luna llena.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
La letra, con sangre entra.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Con promesas no se cubre la mesa.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
No hay duelo sin consuelo.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
El toro y el melón, como salen, son.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Al loco y al toro, dale corro.
La belleza está en los ojos de quien mira.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Donde no hay regla se pone ella.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Entender lo bello significa poseerlo
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.