Despacito y buena letra.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
El buen hijo a su casa vuelve.
Roma, acuerdos y locos doma.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Lo raro es caro.
Fía mucho, más no a muchos.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Ama el sol, el que tiene sombra
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Bien urde quien bien trama.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
La gota que derramó el vaso de agua.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Muerte deseada, vida prolongada.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
A cada santo su vela
El jorobado no ve su joroba
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Te casaste, te frego.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.