Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Sin harina no se camina.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
El llanto sobre el difunto.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
La alegría es gemela
Cada gorrión tiene su corazón.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Quien no arde en llamas no inflama
La fantasía es la droga de la mente
La mujer que de día calla por la noche manda.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
La contradicción es la sal del pensamiento
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Quien mucho desea, mucho teme.
La verdad sale en boca de los niños.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Llanto de viuda, presto se enjuga.