Una flor no hace primavera.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Lo que se hace de noche sale de día.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Palabras blandas te pondrán en andas.
No hay mejor condimento que el hambre.
Nada es bello excepto la verdad
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Si la lengua erró, el corazón no.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Caridad y amor no quieren tambor.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Vale más una vieja que un pejeverde.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
El que canta, sus males espanta.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
A confite de monja pan de azúcar.
Noche toledana. (Irse de farra).
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Amar a todos, confiar en nadie.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Hay que dejar ir al mundo como va
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Donde uno piensa, otro sueña.
Cuidado con la adulación
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.