A buey viejo, no le cates abrigo.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Por las faldas se sube a las montañas.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Mal es acabarse el bien.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
Gracias que hacen pero no la ven.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Obra acabada, a dios agrada.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
Lo que no se empieza no se acaba.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Los hijos heredan las culpas de los padres
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Come santos, caga diablos.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Paga adelantada, paga viciada.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.