Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
El que porfía mata venado.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
El que persevera triunfa.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Hasta el final nadie es dichoso.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Cada uno dice quién es.
Una abeja no hace colmena.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
El vino abre el camino.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Además de cornudos, apaleados.
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Está como agua, para chocolate.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Mucho preito hace mendigo.
La lengua larga es señal de mano corta.
No enturbies aguas que hayas de beber.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Amistades conserva la pared medianera.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
El muerto se asusta del degollado.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Todo necio confunde valor y precio.
Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Vino y pan andar te harán.
Viste a la escoba y parecerá señora.
El que tiene lengua a Roma va.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
De ninguno seas muy compañero.
Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Aquí te cojo y aquí te mato.
La democracia también genera hombres deshonestos
Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.