Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Cada día olla, amarga el caldo.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
No jales que descobijas.
No caben dos pies en un zapato.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Alcanza, quien no cansa.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
A caballo nuevo jinete viejo.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
El temor modifica tu conducta.
El mandar no admite par.
La risa abunda en la boca de los tontos.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Para todos hay un cementerio.
Carga que place, bien se trae.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Más querría servir que recibir.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.