El que es perico donde quiera es verde.
Quien dice lo que no siente, miente.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Compañía de dos, mi perro y yo.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
La vecindad es fuente de amistad.
Pedir más es avaricia.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Compañía, ni con la cobija.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
muero Marta, y muero Harta.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
La soga, tras el caldero.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Al catarro, con el jarro.