Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Años de nones, muchos montones.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Dar un cuarto al pregonero.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Por las vísperas se conocen los santos.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
El que come y canta loco se levanta.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
Al que quiera celeste, que le cueste.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Hombre intranquilo vale por diez.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Donde pone el ojo, pone la bala.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
El que mal anda, mal acaba.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Músico pagado, contento pero desafinado.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Cada altar tiene su cruz.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.