Blanco y mojado, sopas de leche.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
En tu casa, hasta el culo descansa.
Buscar los tres pies al gato.
Quien miente, pronto se arrepiente.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
De pena murió un burro en Cartagena.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Ande o no ande, la burra grande.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Tiene más carne un huevo frito.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Quien más bebe, más sed tiene.
Volverse humo.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Puro de Cobán, solo comen y se van
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Zorra vieja no cae en la trampa.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Cuando canta la rana, buena semana.
Al son que le toquen bailan.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.