No todo es miel sobre hojuelas.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
El corazón del ñame solo lo sabe el cuchillo.
Más querría un dinero que ser artero.
Quien aprisa asa, quemado come.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Quien se va, vivo y muerto está.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Nunca cages mas de lo que comes.
Difama, que algo queda.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
La lluvia no se queda en el cielo.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
De joven maromero y de viejo payaso.
Más vale loco que necio.
A la fuerza, ni la comida es buena.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
A casa de tu tía, más no cada día.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.