El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Favor publicado, favor deshonrado.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Te voy a dar más cera que la que arde.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Hablen cartas y callen barbas.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Del que jura, teme la impostura.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
La sardina y el huevo a dedo.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Quien lee y escribe no pide pan.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Rey determinado no ha menester consejo.
El caballo viejo conoce bien el camino.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
A buenas horas, mangas verdes
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.