A buen hambre, no hay pan duro.
El zorro viejo huele a trampa.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
A roma va, dinero llevará.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Quien nada pide, nada recibe.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
A perro viejo no hay tus tus.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Suegra, ni de barro es buena.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
No valdees aguas desconocidas.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
El ladrón no roba jamás una campana.
Viejo es Pedro para cabrero.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Casa hecha, bolsa deshecha.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Nunca olvides tu casa.
A consejo malo, campana de palo.