El muerto delante y la griteria atrás.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
De petaca ajena, la mano se llena.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
La belleza entra por la boca.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Inútil como bocina de avión.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
El hablar es plata y el callar es oro.
El dar y el tener, seso ha de menester.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Hacer de su capa un sayo.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Quien solo vive, solo muere.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Buena fama es buena cama.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Hebra larga, costurera corta.
La nieve presagia una buena cosecha.
A lo hecho, pecho.
De día no veo y de noche me espulgo.
Más perdido que un moco en una oreja.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Arandino, borracho fino.
No necesito tecomates para nadar.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.