En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
En casa del que jura, no faltará desventura.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
La crianza es buena los trece meses del año
Indio con puro, ladrón seguro.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
La burla, para quien le gusta.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
No hay medicina para el miedo.
El tiempo de Dios es perfecto.
La cascara guarda el palo.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Burro apeado no salta vallado.
Yemas de Abril, pocas al barril.
El que más madrugo, un talego se encontró.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Una buena dote es un lecho de espinos
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
A la sombra del gitano, medra el villano.
Soñar no cuesta nada.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Mal se cuece olla que no se remece.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.