Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
En casa pobre, pocos cuentos.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Perros raspan, pero la caravana passa.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Ahora sí se monto la gata en la batea
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
El río se llena con arroyos pequeños.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Amor con hambre, no dura.
Reyes y mujeres no agradecen.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Los compañeros de cama se escogen de día
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Ave por ave, el carnero si volare.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Deja al menos un huevo en el nido
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Burlas que son veras, otro las quiera.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
La arruga es viejera, la cana embustera.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Una mentira puede matar mil verdades.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Hablar a calzón "quitao".
Quien siembra llorando, siega cantando.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
A dos palabras tres porradas.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.