Campo bien regado, campo preñado.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Vecinas porque les digo las mentiras.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Quien no llora, no mama!
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Quien tenga tiempo que no espere
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Cerrado a cal y canto.
Es demasiado necio para ser loco.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Se queja más que la llorona.
Arandino, borracho fino.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Burro cansado, burro empalmado.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
En boca cerrada no entran moscas.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Hay que amarrar el tamal.
Inútil como cenicero en moto.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Que cada zorro cuide su propia cola.
Remienda paño y pasarás año.