Como turco en la neblina.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Mejor prevenir que lamentar.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Ser un mordedor de pilares
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
El que de joven corre, de viejo trota.
Una golondrina no hace verano.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Ponerse la tapa en la cabeza
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Guerra avisada no mata soldado.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
La risa va por barrios.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Persevera y triunfarás.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
A donde va encuentra un problema
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
La alegría da miedo
Limpia tu moco, y no harás poco.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Cántaro roto para tiesto vale.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Muchas palabras verdades se dicen en broma.