No digáis mal del año hasta que sea pasado.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
El que bien huele, mal hiede.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
La buena cena, temprano suena.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
El mejor sol es el que calienta hoy
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
No todo lo que pendula cae
A la hija, tápala la rendija.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
A persona lisonjera no le des oreja.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Ya murió por quien tañían/doblaban.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
El ternero recental no teme al tigre.
De mala ropa no sale un buen traje.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
La avaricia rompe el saco.
El santo ausente, vela no tiene.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Año bisiesto, año siniestro.
Principio quieren las cosas.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Todo hombre tiene su manía.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
No eches más leña al fuego.
Antes muerte que vergüenza.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Para darse importancia, dice que viene de Francia.