Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Tirar la casa por la ventana.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
El hombre después que le roban, pone candado.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
La vida es la novia de la muerte.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
El que bien te quiere te hará llorar.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
No me hables de flores, que soy jardinero.
Ajo dulce no hay.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Paga para que te acrediten.
Hay más santos que nichos.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Si el fríjol está maduro, el pedo ya está seguro.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Agua vertida, no toda cogida.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Haz lo que haces.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Nada contra la corriente.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.