Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Ama al grado que quieras ser amado.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
El que se casa, por todo pasa.
Pa'trás como las del marrano.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
La col hervida dos veces mata.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Sin harina no se camina.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
No hay mayor tontería que reñir.
No gastés pólvora en chimancos.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Tiene más dientes que una pelea de perros
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Borracho que come miel, pobre de él!
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Un viejo amigo es una eterna novedad
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
A días claros, oscuros nublados.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
El ojo del amo engorda el ganado.
Cada loco con su tema.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
El abad canta donde yanta.