Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Del odio al amor hay solo un paso.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Después de un gustazo, un trancazo.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
En la cancha se ven los gallos.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Casarse bajo el palo de la escoba
De noche madrugan los arrieros.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Me cortaron las piernas.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Al mal amor, puñaladas.
Hasta los animales se fastidian.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Freír todo el arenque para comer las huevas
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
No es bueno huir en zancos.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
A chico pié, gran zapato.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Ojo por ojo, diente por diente.
Tenés cola que te machuquen.