A la gente alegre el cielo la ayuda
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Vísteme despacio que estoy de afán.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Palabra dada, palabra sagrada.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Bailaré según tu música.
Que con su pan se lo coman.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
El loco, por la pena es cuerdo.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Hijos y mujer añaden menester.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
De persona palabrera, nunca te creas.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
El que algo debe, no reposa como quiere.
No te metas en querellas ajenas.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Hacer agua los dientes.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Boca de miel y manos de hiel.
Benavente, buena tierra y mala gente.
El casado por amor vive vida con dolor.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Ir a amarrar el zorro.
Beber, hasta la hez.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
A la cabeza, el comer endereza.
Pase mayo, y pase pardo.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Todo gran amor no es posible sin pena.