Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Amores de lejos no son parejos.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Cazador, mentidor.
La muerte tiene las piernas frías.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
La alegría alarga la vida.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
A perro viejo no cuz cuz.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
En camino largo, corto el paso.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Los caracoles, por la salsilla se comen.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
El hablar bien, poco cuesta.
Juramento, juro y miento.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Quien aprisa asa, quemado come.
A cada puerta, su dueña.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Aquéllos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia.
Dinero guardado, barco amarrado.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.