Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Oye primero y habla postrero.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Las aguas de Abril todas caben en un barril; pero si el barril no tiene culo, se anegará medio mundo.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
La música calma a las fieras.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
El que tiene buba, ése la estruja.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
El silencio no ha sido jamás escrito.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Buena burra hemos comprado.
Faena acabada, faena pagada.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
El inferior paga las culpas del superior.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.