Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Al pino por donde vino.
De oveja negra, borrego blanco.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Hacer una montaña de un grano de arena.
La esencia fina viene en frasquito chico.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Pan con queso sabe a beso.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
A bien obrar, bien pagar.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Campana cascada, nunca sana.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
A buenos ocios, malos negocios.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
El que mal se maneja, despacio padece.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Al que no le saben, le inventan.
La sal no dice de sí misma que es salada.
Dichosos los ojos que te ven.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.